Vender
Vender sin que se entere todo el mundo.
Confidencialidad desde la primera conversación.
Preparamos tu restaurante para que se venda por lo que vale, y manejamos el proceso de forma que tus empleados, proveedores y clientes sigan con su día normal hasta que vos decidás lo contrario.
La diferencia
Cuatro cosas que un corredor general no hace.
Valoramos el negocio, no solo el local
Los años de clientela, la marca, el equipo entrenado, los permisos que ya están al día: todo eso tiene valor y todo eso se pierde cuando alguien vende «un local con cocina». Lo valoramos por separado y lo cobramos por separado.
Construimos el respaldo antes de salir
Ningún comprador serio paga lo que le piden sin poder comprobarlo. Armamos el expediente con la información contrastada contra fuentes independientes, para que el precio no sea una opinión.
Filtramos antes de mostrar
A un restaurante en venta le llegan muchos curiosos y pocos compradores. Calificamos al interesado antes de enseñarle nada, y así no perdés mañanas enteras atendiendo gente que nunca iba a comprar.
Estructuramos el traspaso
Traspasar la sociedad o traspasar los activos no es lo mismo. Los permisos municipales pueden viajar con la sociedad y ahorrarle meses al comprador, lo cual es un argumento de precio a tu favor.
Paso a paso
Nada sale al mercado antes de estar listo.
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1
Conversación inicial
Nos contás qué tenés y qué esperás. Sin costo, sin compromiso y sin que tengás que mostrarnos un solo estado financiero todavía. A veces la conclusión honesta es que este no es el momento de vender, y también te lo decimos.
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2
Acuerdo de confidencialidad
Se firma antes de que nos pasés información sensible. A partir de ahí podemos hablar de números reales con la tranquilidad de que no salen de ahí.
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3
Levantamiento y verificación
Acá está el trabajo de verdad. Reunimos la información del negocio y la contrastamos:
- Ventas declaradas contra lo que muestran los pagos de impuestos
- Rentabilidad real, depurando los gastos personales que van en las cuentas del negocio
- Contraste contra lo que corresponde a un local de tu tamaño y tu planilla
- Estado de permisos, patentes y contrato de alquiler
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4
Salida al mercado
El negocio se ofrece sin identificarlo públicamente. Los interesados reciben primero la información general; el expediente completo se muestra en reunión, con acuerdo firmado, y solo a quien ya demostró capacidad de compra.
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5
Negociación y cierre
Acompañamos la negociación con el respaldo en la mano, y coordinamos con el abogado la estructura del traspaso, incluyendo qué pasa con los permisos y con el personal.
Preparate
Qué conviene tener a mano.
No hace falta nada de esto para la primera conversación. Es para que sepas hacia dónde va el proceso. Si te falta algo, lo armamos juntos.
- Ventas de los últimos 24 meses. Aunque sea del punto de venta o de los depósitos. Dos años permiten ver estacionalidad; uno solo, no.
- Declaraciones de impuestos. Son la fuente independiente que le da credibilidad al resto.
- Planilla y estructura del equipo. Cuánta gente, en qué puestos y con qué antigüedad.
- Contrato de alquiler. Plazo restante, monto, y si permite cesión a un tercero.
- Permisos y patentes. Cuáles están vigentes y a nombre de quién.
- Inventario de equipo. Qué se va con el negocio y qué no. Esta lista evita discusiones el día del cierre.
Un consejo que no cobramos:
Si estás pensando vender en el próximo año, empezá hoy a separar los gastos personales de los del negocio. Doce meses de cuentas limpias valen más, en precio final, que cualquier cosa que se pueda hacer después.
Dudas
Lo que más nos preguntan.
¿Se van a enterar mis empleados?
No, salvo que vos lo decidás. Toda la información se maneja bajo acuerdo de confidencialidad y el expediente del negocio no circula: se muestra en reunión, a interesados ya calificados y con acuerdo firmado.
Es la razón principal por la que trabajamos así. Si se corre la voz de que estás vendiendo, perdés personal, los proveedores te ajustan condiciones y la venta se vuelve urgente. Un vendedor apurado siempre recibe menos.
Publicar la oportunidad en el sitio es opcional y lo decidís vos. Si se publica, sale sin el nombre del negocio y sin dirección. Aun así, quien conoce el local puede reconocerlo por las fotos, y lo hablamos antes de sacarla.
¿Tengo que firmar exclusividad?
Lo conversamos según el caso. La exclusividad tiene una razón práctica: preparar bien un negocio lleva trabajo, y ese trabajo solo se justifica si hay un compromiso de por medio.
Lo que sí es fijo: el alcance, el plazo y los honorarios quedan por escrito antes de que empecemos. Nada se define sobre la marcha.
Mi contabilidad no está del todo ordenada. ¿Es un problema?
Es lo normal, no la excepción. Casi todos los restaurantes mezclan gastos personales con los del negocio, y casi todos ganan más de lo que muestra el papel.
Parte de nuestro trabajo es depurar eso para llegar a la utilidad real, la que un comprador puede verificar. Ese ajuste normalmente sube el precio defendible, no lo baja.
¿Y si el local es alquilado?
Se puede vender igual. Lo que se transfiere es el negocio en marcha, y el contrato de alquiler pasa a ser una pieza central: su plazo, sus condiciones de traspaso y la disposición del propietario.
Es de las primeras cosas que revisamos, porque un alquiler con dos meses de vigencia y sin cláusula de cesión cambia por completo lo que se puede pedir.
¿Cuánto cobran?
Comisión sobre el valor de la operación cuando intermediamos la compra-venta. El porcentaje y lo que incluye se define por escrito antes de empezar.
La conversación inicial y la orientación no tienen costo.
¿Cuánto tarda en venderse?
Depende del negocio y del precio, pero hay un patrón: lo que más se alarga casi nunca es encontrar comprador, sino reunir y verificar la información.
Un restaurante con contabilidad clara, permisos en regla y contrato de alquiler cedible se mueve mucho más rápido que uno donde hay que reconstruir todo. Por eso empezamos por ahí.
Conversemos
¿Cuánto vale tu restaurante?
Contanos dónde está y hace cuánto opera. Te damos una primera lectura sin costo y sin que tengás que enseñarnos un solo documento todavía.