Comprar o abrir
Comprar un restaurante es comprar los números de otra persona.
Que los números sean reales antes de que firmés.
Antes de que pongás un colón, verificamos que esos números sean reales. Y si lo que querés es abrir desde cero, te acompañamos por la parte donde más proyectos se atrasan: los permisos.
Dos caminos
Comprar uno que ya funciona, o levantar el tuyo.
Ninguno es mejor que el otro en abstracto. Son riesgos distintos, y conviene elegir sabiendo cuál estás tomando.
Comprar un negocio en marcha
Entrás con clientela, con equipo entrenado y con permisos que ya funcionan. El riesgo está en lo que no se ve: por qué vende el dueño, cuánto del negocio depende de él, y si los números que te muestra se sostienen.
- Verificación de ventas y rentabilidad real
- Revisión de permisos, patentes y contrato de alquiler
- Análisis de qué tanto depende el negocio del dueño actual
- Estructura del traspaso y qué pasa con la planilla
Abrir uno nuevo
Control total del concepto, y ningún vicio heredado. El riesgo es el tiempo: cada mes que pasa entre que firmás el alquiler y que abrís la puerta es un mes de gasto sin ingreso.
- Validación del concepto y de la zona
- Plan de negocio con proyecciones y punto de equilibrio
- Ruta de trámites municipales con tiempos realistas
- Proveedores y sistemas para operar desde el día uno
Los tres niveles de asesoría están detallados en la portada.
Antes de que pongás un colón
Todo el mundo enseña el mejor mes.
Un vendedor te va a mostrar el mejor trimestre y te va a explicar por qué los otros fueron atípicos. No lo hace de mala fe: es lo que haría cualquiera.
Nuestro trabajo es contrastar eso contra fuentes que el vendedor no controla, y decirte con claridad qué pudimos comprobar y qué no.
Contra los impuestos
Lo que se declara al fisco es una fuente que el vendedor no puede maquillar hacia arriba. Si las ventas que te muestra son mucho mayores, hay que explicar la diferencia.
Contra el tamaño del local
Un local con cierta capacidad y cierta planilla tiene un rango de facturación posible. Los números que se salen mucho de ese rango, para arriba o para abajo, piden explicación.
Depurando lo personal
En casi todos los restaurantes hay gastos personales metidos en las cuentas del negocio. Separarlos cambia la utilidad real, casi siempre para arriba. Conviene saberlo antes de negociar.
Por qué está vendiendo
La razón real importa. No es lo mismo un dueño que se jubila que uno al que las deudas lo están apurando. Lo segundo puede ser una oportunidad, o una bandera roja.
Permisos
Los meses que nadie presupuesta.
La cuenta que casi nadie hace al abrir un restaurante es la del tiempo muerto: los meses entre que se firma el alquiler y que se puede abrir la puerta. Se paga renta, se paga planilla en algunos casos, y no entra nada.
Cada municipalidad tiene su ritmo y sus requisitos. La ruta se arma caso por caso, y en una compra hay una decisión previa que cambia todo: si conviene traspasar la sociedad, muchos permisos no hay que volver a sacarlos.
Conversemos tu casoA tener en cuenta
«¿Los permisos vienen con el negocio, o hay que sacarlos de nuevo?»
Es la pregunta que más plata ahorra en toda la operación, y la que menos se hace a tiempo. Hacela antes de firmar cualquier cosa.
Dudas
Lo que más nos preguntan.
¿Puedo ver la lista de restaurantes disponibles?
Una parte, en Oportunidades. Cuando el dueño lo pide, se publican sin el nombre del negocio y sin dirección: si el personal se entera antes de tiempo la venta se complica, y esa es justamente la razón por la que los dueños trabajan con nosotros.
También funciona al revés: nos contás qué estás buscando, en qué zona y con qué presupuesto, y te presentamos lo que calce. La información detallada se comparte en reunión, con acuerdo de confidencialidad firmado.
¿Cómo sé que los números que me muestran son reales?
Porque no dependen de la palabra del vendedor. Antes de presentarte un negocio contrastamos lo que declara contra los pagos de impuestos y contra lo que corresponde a un local de ese tamaño y esa planilla.
Y te decimos qué pudimos verificar y qué no. Esa distinción es la parte más útil del expediente.
¿Conviene comprar un negocio en marcha o abrir desde cero?
Depende de qué estés comprando. Un negocio en marcha te ahorra la curva de arranque, trae clientela, personal entrenado y permisos que ya funcionan. Abrir desde cero te da control total del concepto pero te expone a los meses de trámites y a la incertidumbre de si el lugar va a pegar.
Como referencia práctica: si el atractivo del negocio depende del dueño actual y de su relación personal con los clientes, comprarlo es más riesgoso de lo que parece.
¿Se pueden traspasar los permisos?
Según cómo se estructure la operación. Cuando se traspasa la sociedad que opera el restaurante, los permisos suelen viajar con ella. Cuando se compran solo los activos, en general hay que tramitar de nuevo.
La diferencia se mide en meses de alquiler pagado sin poder abrir, así que es de las primeras cosas que revisamos.
¿Ayudan con el financiamiento?
No damos financiamiento ni lo gestionamos, pero sí te decimos con franqueza qué esperar: conseguir crédito bancario para comprar un negocio en marcha en Costa Rica es más difícil que para comprar un inmueble, porque la garantía es distinta.
Conviene tener esa conversación con tu banco antes de enamorarte de un negocio, no después.
¿Qué cobran a quien compra?
Si lo que buscás es asesoría (evaluar un negocio, plan de negocio, acompañamiento en la apertura), se cobra por proyecto y se define por escrito antes de empezar.
La primera conversación no tiene costo.
Conversemos
¿Qué estás buscando?
Contanos qué tipo de negocio, en qué zona y con qué presupuesto. Si tenemos algo que calce te lo presentamos, y si no, te avisamos cuando aparezca.